Размер шрифта:     
Гарнитура:GeorgiaVerdanaArial
Цвет фона:      
Режим чтения: F11  |  Добавить закладку: Ctrl+D
Следующая страница: Ctrl+→  |  Предыдущая страница: Ctrl+←
Показать все книги автора/авторов: Falcones Ildefonso
 

«La Catedral del Mar», Ildefonso Falcones

Иллюстрация к книге

A Carmen

 

PRIMERA PARTE SIERVOS DE LA TIERRA

1

AГ±o 1320

MasГ­a de Bernat Estanyol

Navarcles, Principado de CataluГ±a

 

En un momento en el que nadie parecГ­a prestarle atenciГіn, Bernat levantГі la vista hacia el nГ­tido cielo azul. El sol tenue de finales de septiembre acariciaba los rostros de sus invitados. HabГ­a invertido tantas horas y esfuerzos en la preparaciГіn de la fiesta que sГіlo un tiempo inclemente podrГ­a haberla deslucido. Bernat sonriГі al cielo otoГ±al y, cuando bajГі la vista, su sonrisa se acentuГі al escuchar el alborozo que reinaba en la explanada de piedra que se abrГ­a frente a la puerta de los corrales, en la planta baja de la masГ­a.

La treintena de invitados estaba exultante: la vendimia de aquel aГ±o habГ­a sido esplГ©ndida. Todos, hombres, mujeres y niГ±os, habГ­an trabajado de sol a sol, primero recolectando la uva y despuГ©s pisГЎndola, sin permitirse una jornada de descanso.

SГіlo cuando el vino estaba dispuesto para hervir en sus barricas y los hollejos de la uva habГ­an sido almacenados para destilar orujo durante los tediosos dГ­as de invierno, los payeses celebraban las fiestas de septiembre. Y Bernat Estanyol habГ­a elegido contraer matrimonio durante esos dГ­as.

Bernat observГі a sus invitados. HabГ­an tenido que levantarse al alba para recorrer a pie la distancia, en algunos casos muy extensa, que separaba sus masГ­as de la de los Estanyol. Charlaban con animaciГіn, quizГЎ de la boda, quizГЎ de la cosecha, quizГЎ de ambas cosas; algunos, como un grupo donde se hallaban sus primos Estanyol y la familia Puig, parientes de su cuГ±ado, estallaron en carcajadas y lo miraron con picardГ­a. Bernat notГі que se sonrojaba y eludiГі la insinuaciГіn; no quiso siquiera imaginar la causa de aquellas risas. Desperdigados por la explanada de la masГ­a distinguiГі a los FontanГ­es, a los Vila, a los Joaniquet y, por supuesto, a los familiares de la novia: los Esteve.

Bernat mirГі de reojo a su suegro, Pere Esteve, que no hacГ­a mГЎs que pasear su inmensa barriga, sonriendo a unos y dirigiГ©ndose de inmediato a otros. Pere volviГі el alegre rostro hacia Г©l y Bernat se vio obligado a saludarle por enГ©sima vez. Г‰ste buscГі con la mirada a sus cuГ±ados y los encontrГі mezclados entre los invitados. Desde el primer momento lo habГ­an tratado con cierto recelo, por mucho que Bernat se hubiera esforzado por ganГЎrselos.

Bernat volvió a levantar la vista al cielo. La cosecha y el tiempo habían decidido acompañarlo en su fiesta. Miró hacia su masía y de nuevo hacia la gente y frunció ligeramente los labios. De repente, pese al tumulto reinante, se sintió solo. Apenas hacía un año que su padre había fallecido; en cuanto a Guiamona, su hermana, que se había instalado en Barcelona después de casarse, no había dado respuesta a los recados que él le había enviado, pese a lo mucho que le hubiera gustado volver a verla. Era el único familiar directo que le quedaba desde la muerte de su padre…

Una muerte que habГ­a convertido la masГ­a de los Estanyol en el centro de interГ©s de toda la regiГіn: casamenteras y padres con hijas nubiles habГ­an desfilado por ella sin cesar. Antes nadie acudГ­a a visitarlos, pero la muerte de su padre, a quien sus arranques de rebeldГ­a le habГ­an merecido el apodo de В«el loco EstanyolВ», habГ­a devuelto las esperanzas a quienes deseaban casar a su hija con el payГ©s mГЎs rico de la regiГіn.

 

– Ya eres lo bastante mayor para casarte -le decían-. ¿Cuántos años tienes?

– Veintisiete, creo -contestaba.

– A esa edad ya casi deberías tener nietos -le recriminaban-. ¿Qué harás solo en esta masía? Necesitas una mujer.

Bernat recibГ­a los consejos con paciencia, sabiendo que indefectiblemente iban seguidos por la menciГіn de una candidata, cuyas virtudes superaban la fuerza del buey y la belleza de la mГЎs increГ­ble puesta de sol.

El tema no le resultaba nuevo. Ya el loco Estanyol, viudo tras nacer Guiamona, habГ­a intentado casarlo, pero todos los padres con hijas casaderas habГ­an salido de la masГ­a lanzando imprecaciones: nadie podГ­a hacer frente a las exigencias del loco Estanyol en cuanto a la dote que debГ­a aportar su futura nuera. De modo que el interГ©s por Bernat fue decayendo. Con la edad, el anciano empeorГі y sus desvarГ­os de rebeldГ­a se convirtieron en delirios. Bernat se volcГі en el cuidado de las tierras y de su padre y, de repente, a los veintisiete aГ±os, se encontrГі solo y asediado.

Sin embargo, la primera visita que recibió Bernat cuando todavía no había enterrado al difunto fue la del alguacil del señor de Navarcles, su señor feudal. «¡Cuánta razón tenías, padre!», pensó Bernat al ver llegar al alguacil y varios soldados a caballo.

– Cuando yo muera -le había repetido el viejo hasta la saciedad en los momentos en que recuperaba la cordura-, ellos vendrán; entonces debes enseñarles el testamento. -Y señalaba con un gesto la piedra bajo la cual, envuelto en cuero, se hallaba el documento que recogía las últimas voluntades del loco Estanyol.

– ¿Por qué, padre? -le preguntó Bernat la primera vez que le hizo aquella advertencia.

– Como bien sabes -le contestó-, poseemos estas tierras en enfiteusis, pero yo soy viudo, y si no hubiera hecho testamento, a mi muerte el señor tendría derecho a quedarse con la mitad de todos nuestros muebles y animales. Ese derecho se llama de intes-tia; hay muchos otros a favor de los señores y debes conocerlos todos. Vendrán, Bernat; vendrán a llevarse lo que es nuestro, y sólo si les enseñas el testamento podrás librarte de ellos.


Еще несколько книг в жанре «Современная проза»

Шаги по следам, Хулио Кортасар Читать →

Книга Мануэля, Хулио Кортасар Читать →